ESCUELAS CHANGEMAKER

Queremos vivir en un mundo en el que cada niño, niña y joven tenga oportunidades para convertirse en un “agente de cambio” (“changemaker”).

Un mundo en el que el desarrollo de esas capacidades para producir cambios positivos en el entorno sea una normalidad. Y esto requiere también una nueva forma de entender la escuela.

No hablamos únicamente de “innovación educativa” sino del propósito final de la educación, del “para qué” de la escuela, y de cómo esto afecta de forma integral todos los elementos de entender el ecosistema educativo (formación docente, espacios de aprendizaje, metodología, cultura de centro, participación de/en la comunidad, evaluación, etc.) Las competencias del siglo XXI se refieren a la capacidad de colaborar, de innovar, de aprender constantemente, de resolver problemas, de comunicarse efectivamente… pero no es suficiente si no somos capaces de orientar todo ello a la construcción de un mundo mejor.

Este es un nuevo paradigma al que progresivamente se suman más y más escuelas y que desde Ashoka nos proponemos visibilizar y acelerar.

¿Cómo tendrían que ser las escuelas para que todos los alumnos y alumnas desarrollen estas capacidades de la misma forma que aprenden a leer y escribir?